30 may 2010

La de cabellos claros

(Ella) era una persona interesante.
A su corta edad –ni siquiera había llegado a la cumplir la veintena- ya sabía más de antropología que muchos licenciados en antropología, y más de muchas cosas que muchos autoproclamados “expertos”. 
Era autodidacta desde que tenía memoria.
Era una persona poco común, que llamaba la atención de quienes estaban hartos de ver masas de clones; pero que cuando afirmaba, no con poca razón, que no era una persona “común”, tenía que justificarse y excusarse diciendo que no lo decía con intención de echarse flores. O la acusarían de pecar de prepotencia.

No sonreía mucho; quizá porque conocía un poco este mundo, sabía; y la ignorancia es la droga hedonista por excelencia. Sólo en ocasiones asomaba una sonrisa de medio lado, que no tardaba en esfumarse más de unos pocos segundos.

Sí, sabía mucho, y aún mejor sabía que mucho más le quedaba por saber.

Era de las pocas personas que uno puede encontrarse siendo consecuente con sus ideales en su día a día, en su comportamiento cotidiano, en su vida diaria.

Y quizá por eso mismo, por su seriedad, por su coherencia, porque era crítica con el mundo, daba miedo acercarse a ella. Uno se encontraba en tensión, temiendo formar parte de esa masa, de ese mundo tan horrible que ella fulminaba con la mirada.

Unos elegían huir; y otros, quedarse a escuchar. Procurando aprender y compartir lo poco o mucho que pudieran aportar.

(Ella) era una negra de piel blanca.

*      *     *

Uno de los tantos vídeos que me recomendó ver: éste es sólo el tráiler de la película "14 kilómetros", que ya comentaré cuando la vea.

 

23 may 2010

Comienzos

Y como he oído y pensado tantas veces que hay que dejar de pensar tanto en hacerse un blog y simplemente ponerse a escribir en él... aquí estoy.