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25 dic 2013

Sí a la comprensión, no a los diálogos de besugos (hoy, acerca del aborto)

No es tanto mi intención dejar constancia de mi opinión personal respecto al tema del aborto o la reforma de esa ley (que lo haré, pero de forma más breve), como el hacer un par de críticas a la actitud tan poco dialogante y a los desencuentros y enfrentamientos que veo constantemente y que creo no llevan a ningún puerto.

Refiriéndome más, paradójicamente, a personas con las que muy probablemente mi visión acerca de este tema sea muy similar. 

Para empezar, a todas aquellas mujeres que protestan con consignas del tipo "En mi coño mando yo": estamos completamente de acuerdo. Nosotras (y nosotros) debemos tener completa libertad para decidir en cuanto a nuestra vida sexual. Pero es que no estamos hablando de eso.

Una persona anti-abortista se considera anti-abortista porque está en contra del aborto; en contra de que embriones o fetos de cualquier edad gestacional no sean considerados "vida humana". NO defiende en ningún momento, por definición "anti-abortista" per se, que las relaciones sexuales de las mujeres deban restringirse de una u otra manera.

Cierto es que en algunas o muchas ocasiones, las opiniones conservadoras pueden ir de la mano, y una persona que esté en contra del aborto puede ser que también se oponga a... pongamos por caso, las relaciones prematrimoniales. Pero insisto, eso no es lo que los anti-abortistas están defendiendo cuando hablan del aborto.

Entiendo, si no me equivoco (y si lo hago corregidme), que el argumento para estar en contra del aborto es el considerar que, como he dicho antes, desde el momento en que un óvulo es fecundado por un espermatozoide éste debe considerarse una vida humana que se ha de defender como tal. Y para justificar tal postura, el principal argumento suele ser religioso o espiritual, ya que va ligado a la creencia de la existencia del alma (no entiendo si no otra manera de justificar que dos, ocho u ochenta células con ADN humano puedan ser considerados una "persona").

Personas a favor del aborto: podemos estar en completo desacuerdo con esta postura. Podemos ser religiosos o no, estar en contra de que por las motivaciones que sea se nos impida o limite abortar como sucede con esta reforma. Podemos debatir, discutir, protestar, luchar para defender algo que consideramos un derecho que nos pertenece. Pero creo que saltar con consignas del tipo que he mencionado antes, que hacen referencia a nuestro derecho a la libertad sexual, y no al derecho al aborto, es salirse por la tangente.

Por supuesto que es posible o probable que aunque defendamos nuestra postura de esa manera, unos siguieran con sus creencias y otros con otra. Nos sentiríamos molestos, quizás ofendidos, puede que ultrajados. Pero al menos habría un punto de encuentro, se establecería una vía de comunicación. 

Puede parecer que me estoy centrando en algo sin mucha importancia. Lo lamento si es así. Pero es que los diálogos de besugos me exasperan y apenan a la vez, y por desgracia es algo que presencio más a menudo de lo que querría.

Inciso que no tiene nada que ver con el tema del aborto, por si alguien se lo quiere saltar:
(Quiero aprovechar para proponer un ejercicio de empatía: los testigos de Jehová. Ah, seguro que la gran mayoría de los que estéis leyendo esto os habréis cruzado alguna vez con estas personas que intentan, con más o menos insistencia, transmitirnos o convencernos de sus creencias religiosas. Y muy probablemente la opinión de la mayoría sea: "Qué coñazos y qué pesados que son" "Es que deberían respetar mi libertad y derecho a pensar lo que me dé la gana en vez de intentar venir a convencerme de sus rollos".

Ejercicio: ponerse en su lugar. PONERSE EN SU LUGAR. Eres una persona con la firme convicción de que dios existe, es único, y todo aquél que no crea en él irá al infierno eternamente. ¿En serio no te preocuparías e intentarías que todos tus seres queridos no pasaran la eternidad sufriendo? ¿No te sentirías en la obligación moral de salvar al mayor número de desconocidos posible?

Con esto no quiero decir que haya que pararse a escuchar pacientemente todo lo que nos quieran contar sin cortarles, a veces incluso con algo de brusquedad si son demasiado insistentes. Pero creo que comprender al otro es un primer paso fundamental.

En el tema del aborto, comprender la otra postura no tiene por qué hacer variar necesariamente en lo más mínimo la nuestra, o el defender con uñas y dientes lo que consideramos justo y bueno. Pero aún así, me parece mucho más enriquededor que el simple y habitual choque frontal de buenos contra malos, malos contra buenos.)


Otro punto que ha generado polémica ha sido un tweet que se pronunciaba así: "Por mí como si vuestros novios os abortan a palazos, mientras no salga de mi dinero... haced lo que queráis...".

Obviamente es muy bruto. Tan bruto, que la mayoría de la gente se ha ofendido (comprensible) y ha respondido atacando, sin más. He llegado a leer frases como "Ojalá violen a tu madre y a tu hermana". Una vez más, me parece que no lleva a nada. Aunque desde luego tengo dudas de que alguien que hace una declaración de este calibre sea una persona con mucha capacidad de diálogo, caer en el juego de ofensa-defensa-ataque me parece bastante pobre.

Pero el punto en el que me quiero centrar es más bien otro. Creo que sin llegar a tener opiniones tan brutas, sí que hay un sector de la población que tiene la vaga idea de: "¿Por qué tengo que pagar con mis impuestos la irresponsabilidad de una adolescente que se ha quedado embarazada por no utilizar los medios preventivos adecuados?"

Creo que puedo ser bastante breve con mi respuesta para todos aquéllos que sientan este resquemor: ¿Estarías de acuerdo, entonces, en que la Seguridad Social NO cubriese trasplantes de pulmón a todos aquellos pacientes fumadores que sufrieran cáncer? ¿O no? 

Me he referido a los fumadores por ser el colectivo más amplio y de irresponsabilidad evidente (y lo digo a pesar de tener seres queridos cercanos, familiares o amigos fumadores), al igual que he dicho "cáncer" o "trasplante de pulmón" por ser la enfermedad asociada más grave o el tratamiento más llamativo, pero podría enumerar infinidad de ejemplos. Es más, en un país con el nivel de desarrollo de España a día de hoy, creo poder afirmar sin equivocarme que el mayor parte del gasto sanitario se deriva de las consecuencias de hábitos de la población insanos que se arrastran durante años y años. ¿Hipertensión? ¿Diabetes? ¿Colesterol alto? ¿Bronquitis? ¿Infartos?

Ah, ¿que sí que estamos de acuerdo en que cada cual debería pagarse de su propio bolsillo sus gastos sanitarios? Bueno... ése sería otro tema de debate, pero recomendaría primero ver el documental Sicko de Michael Moore para ver qué consecuencias puede tener el regirse por un modelo sanitario como el de EEUU.

Probablemente para la mayoría de gente con un poco de sentido común o sentido social, el ejemplo de los fumadores habrá sido suficiente para entender que indignarse por el gasto sanitario que pueden suponer los abortos practicados a adolescentes irresponsables no está justificado. Por no mencionar que no sólo "adolescentes irresponsables" abortan, dada la tasa de fallos (por pequeña que sea) que tienen la mayoría de métodos anticonceptivos...


Por último y de forma muy breve ya que me parece lo menos relevante, mi vivencia personal en esta polémica.

La noche que leí en los periódicos la noticia acerca de la reforma, me costó conciliar el sueño. Se ve que por muy empáticos que nos consideremos, al final cuando las cosas le tocan "a uno", se viven de una forma diferente. 

Cuando veo noticias sobre injusticias que suceden en este país, me duelen. Me afectan más o menos, me dejan triste en mayor o menor medida. Pero aquí me sentí débil, pequeña, impotente. Sentí que se habían metido en mi vida privada y que yo no podía hacer nada al respecto.

Por pequeñísima que sea la probabilidad de que los métodos anticonceptivos fallen o de que un feto sufra de malformaciones... ¿por qué de repente debía de tener esa preocupación? Es más, soy consciente de que llegado el caso, yo tengo la suerte de disponer de medios suficientes como para ir a un país extranjero y hacer lo que aquí no me permiten. ¿Pero y las que no se lo pueden permitir?

Para mí, un embrión no es un ser humano. Sé que habrá personas que crean lo contrario y les ofenda tal afirmación. No pretendo convencer a nadie. Pero hacer una ley que nos afecta a toda la población basándose en la creencia de la existencia de algo no "probado", como es el alma, [Editado tras lectura del primer comentario] o bien en el criterio arbitrario (a mí por lo menos me parece arbitrario) de considerar que una célula o serie de células que potencialmente podrían llegar a convertirse en un ser humano, deban ser consideradas desde ese primer momento como tal, no me parece correcto.


Bienvenidas sean las opiniones de todas las clases y colores que me puedan sacar de mis posibles errores o estrecho punto de vista, si es así...

6 ene 2012

El juego de la muerte / Le Jeu de la Mort

Uno de los documentales más interesantes que he visto en mucho tiempo.

Nueva (2009) versión del experimento de Milgram (http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram) en la que un grupo de concursantes participa en un programa televisivo en el que deben realizar descargas eléctricas a otro compañero cada vez que éste falla una pregunta.

Los resultados son acojonantes. Que nos sirva para pensar sobre lo difícil y a la vez importantísimo que es saber decir “No”. 

Y si no nos han enseñado, habrá que aprender.

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One of the most interesting documentaries that I have seen in a long time.

New (2009) version of Milgram experiment (http://en.wikipedia.org/wiki/Milgram_experiment), in which a group of contestants participate in a television game show where they have to administer electric shocks to other contestant as punishment for incorrect answers.

The results are terrific. This should make us think about how hard and at the same important is to know when to say “No”. And if we haven't been taught, let's learn.

(Unfortunately as for now the documentary is only available in French and Spanish.)

5 may 2011

Viviré en mi nombre

"Podrán matarnos, [...] pero nunca podrán matar nuestras ideas."
José Mª Pedreño

Puede ser una frase que suene más progresista que conservadora, pero es aplicable a cualquier tipo de ideología. Incluido el fanatismo islámico.

Se matan hombres, no pensamientos ni sentimientos. Y si tienen motivos para hacerlo, seguirá habiendo hombres que odien, y hombres con la firme creencia de que hay un enemigo y de que hay que eliminarlo.

Vi hace tiempo una pintada que rezaba así: "Leer cura el fascismo".
Yo preferiría tachar dos letras y corregir: "Leer cura el faNATismo".

Pero supongo que no es sólo la cultura (entendida como antónimo de ignorancia). También son necesarias unas condiciones de vida mínimamente -o quizá aceptablemente- dignas.
Que no me cuenten que no hay culpables cuando uno tras otro, los artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos son pisoteados en mi persona o en mi entorno.

Dénme pan, dénme un libro, dénme una vida en paz y no tendré necesidad de matar ni morir en nombre de ningún dios ni ninguna patria.

5 dic 2010

Controladores aéreos

Como tantas otras veces, querría hacer un estudio más en profundidad antes de publicar nada aquí. La falta de tiempo (no que la vida me "impone", sino que yo misma he elegido en mi vida) no me lo permite. Así que hoy sólo me voy a limitar a dejar el enlace que me ha pasado un amigo, de un artículo-entrevista a un controlador aéreo que, sin haber participado activamente en el paro masivo de los últimos días, explica su punto de vista y el de sus compañeros respecto a este conflicto que ya lleva muchos meses arrastrándose.

http://www.gizmodo.es/2010/12/04/el-conflicto-de-los-controladores-aereos-la-otra-cara.html

Y añadir que:

No me estoy posicionando automáticamente a favor de los controladores aéreos, sino que me parece fundamental conocer ambos puntos de vista.

He estado varios días siguiendo las noticias en webs de distintos periódicos, y en ninguno (de los principales, al menos) se trata la última y más importante de las "5W" que se supone todo periodista debe responder: "WHY?".

La gente está indignada porque los controladores aéreos "ya cobran un salario altísimo como para que anden quejándose, estando las cosas como están". Tanto en este paro como en la huelga que hubo en el metro de Madrid hace unos meses, que colapsó la ciudad durante varios días, no veo apenas a nadie ni preguntarse por qué esos trabajadores deciden movilizarse de esa manera, obviamente arriesgando su puesto de trabajo, ni simplemente poniéndose en su lugar. Sólo son "esos cabrones que..." "...me han hecho madrugar más, llegar tarde a mi trabajo, tener que retrasar mi vuelo, tener que cancelar mi vuelo".

Independientemente de que sus reivindicaciones sean justas o no, y que las medidas que han tomado sean justificables o no: que el mero hecho de tener un buen sueldo los convierta en objeto de críticas y haga que la gente presuponga que no deberían tener derecho a protestar por nada me parece bastante lamentable. Una actitud sustentada en la envidia y el egoísmo.

Preguntémonos luego por qué España está como está y evoluciona como evoluciona.

(Por cierto, supongo que ya os habréis dado cuenta de que el problema de El Sahara ha dejado de existir...)

13 sept 2010

¿Dime qué lees y te diré quién eres?

Mucha gente, cuando lee un libro, afirma que le gusta o disgusta en función del grado de acuerdo o desacuerdo que ha experimentado con la opinión del autor.

Me parece simple, en el mal sentido de la palabra.

A mí, y no me las quiero dar de compleja, me gusta un libro cuando me ofrece un nuevo punto de vista, desconocido para mí. Que, termine estando de acuerdo con él o no, al menos me haga pensar. Descubrir.
Por eso no me agrada especialmente leer libros en los que voy a encontrar un punto de vista que ya comparto.

Hay dos formas de conocer el mundo –no incompatibles entre sí-: viajando y visitando lugares, o conociendo personas.
Cuando lees un libro, una persona te está hablando. Estás conociendo una pequeña parte de ella.

A todos nos gusta encontrarnos con alguien que comparte nuestros principios, ¿pero y lo enriquecedor que es cruzarte con alguien con pensamientos muy distintos a los tuyos, y con quien tienes la posibilidad real (no material, ni espacio-temporal, sino la de crear un puente, una vía) de comunicación?

Veo tan, tan aburrido y pobre pasar todo el tiempo con personas que piensan lo mismo que uno…
Y, sin embargo, no sé si atreverme a afirmar que es la forma de agrupación más frecuente de los seres humanos.

Quizá sea que (¿ahora?) no necesito estar constantemente reafirmando mis ideas. Sin por ello haber renunciado -¡todo lo contrario!- a la posibilidad de ponerlas en tela de juicio en cualquier momento.

O eso quiero creer.

6 sept 2010

Hacerse viejo

"Eres un chaval. No lo entenderías. Pero un día te vas a despertar y todas las cosas grandes, todos los hitos que has estado esperando... graduarte, casarte, tener hijos, nietos... todo estará tras de ti.

Se acabó todo.

Todo lo que te queda es un montón de "ayeres" y muy pocos "mañanas"."

29 jul 2010

El circo de la mariposa

Merece la pena verlo, en serio, es precioso.




8 jul 2010

Miedo

De este vídeo, en el discurso del soldado yo sustituiría la palabra "racismo" por "miedo".
Racismo, nacionalismo, xenofobia, etc. son sólo variantes de un miedo a lo desconocido.
Y el miedo puede justificar la mayor de las barbaridades.



Y otro vídeo tratando el mismo tema pero con un toque de humor...

5 jul 2010

Inercia

Sí, y llego yo, y digo ahora: ¿cuántas de las cosas que has hecho hoy has hecho porque realmente quisieras hacerlas?
¿Cuántas de las cosas que has hecho hoy te has planteado siquiera si realmente querías hacerlas?
¿Cuántas, de todas las cosas que has hecho hoy, has hecho sólo por INERCIA?

El traje más “a medida” que tenemos es el de nuestras costumbres, nuestro día a día, nuestro entorno cotidiano. 
Ése en el que todo parece encajar, todo está en su sitio, y cualquier cosa que intente salirse de él estará alterando el orden natural de nuestro mundo.
Ése que hace que día tras día hagamos una cosa tras otra, tras otra, tras otra, sin pensar si está bien o no, si es lo que queremos o no, si sabemos por qué lo estamos haciendo o no…

Porque para cambiar de dirección o para pararnos a pensar primero tenemos que frenar esa inercia, esa fuerza que nos mueve hacia ese lugar conocido, nunca nuevo y a veces llamado ninguna parte.
Tarea un poco más difícil aún, si tenemos en cuenta que por mucho que supliquemos que nos dé un respiro, el tiempo jamás deja de correr.

Todo lo que hacemos por inercia no somos ni seremos capaces de recordarlo. Son días muertos, que mueren apenas nacer. Los podremos recordar resumidos en un solo ciclo rotativo terrestre. 
Hay personas que viven 40 años movidos sólo por esa inercia, y sí, todo ese tiempo de su vida podría ser resumido en 24 horas.
Una acción tras otra en ese tristemente pequeño período de tiempo (a pesar de que luego nos compadezcamos de las mariposas que sólo pueden disfrutar de  una semana de vida); rebobinen a la mañana siguiente y vuelta a empezar.
Una película de escasas horas repetida cientos o miles de veces, hasta la saciedad, o hasta que al protagonista se le ocurre preguntar ¿…y qué hago yo aquí?

No es sólo cuestión de tener prisa. Es cuestión de tenerlo todo perfectamente configurado, en un plan en el que por supuesto, no tiene cabida el “tiempo muerto”, el “no hacer nada”, o la simple –o quizá no tan simple- tarea del pensar…

Qué triste que las personas –y tampoco todas- sólo cuando notan arrugas en su cara, sólo cuando la sociedad les dice que ya han “cumplido” y pueden disponer de todo el tiempo que deseen y no saben qué hacer con él –si no someterse a un nuevo patrón de actividades que repetirán hasta su R.I.P.-, sólo cuando ven que su cuerpo y su mente tienen más dolores que esperanzas, sólo cuando ven la cifra de la edad cronológica de su vida se encuentra más cerca del promedio de esperanza de vida de su país que del 0, se pregunten: ¿…y qué he hecho yo en mi vida?

Inercia, señores, INERCIA.

Una inercia que nos inmoviliza hasta límites insospechados...



(Redactado en DIC/2008.) 

30 may 2010

La de cabellos claros

(Ella) era una persona interesante.
A su corta edad –ni siquiera había llegado a la cumplir la veintena- ya sabía más de antropología que muchos licenciados en antropología, y más de muchas cosas que muchos autoproclamados “expertos”. 
Era autodidacta desde que tenía memoria.
Era una persona poco común, que llamaba la atención de quienes estaban hartos de ver masas de clones; pero que cuando afirmaba, no con poca razón, que no era una persona “común”, tenía que justificarse y excusarse diciendo que no lo decía con intención de echarse flores. O la acusarían de pecar de prepotencia.

No sonreía mucho; quizá porque conocía un poco este mundo, sabía; y la ignorancia es la droga hedonista por excelencia. Sólo en ocasiones asomaba una sonrisa de medio lado, que no tardaba en esfumarse más de unos pocos segundos.

Sí, sabía mucho, y aún mejor sabía que mucho más le quedaba por saber.

Era de las pocas personas que uno puede encontrarse siendo consecuente con sus ideales en su día a día, en su comportamiento cotidiano, en su vida diaria.

Y quizá por eso mismo, por su seriedad, por su coherencia, porque era crítica con el mundo, daba miedo acercarse a ella. Uno se encontraba en tensión, temiendo formar parte de esa masa, de ese mundo tan horrible que ella fulminaba con la mirada.

Unos elegían huir; y otros, quedarse a escuchar. Procurando aprender y compartir lo poco o mucho que pudieran aportar.

(Ella) era una negra de piel blanca.

*      *     *

Uno de los tantos vídeos que me recomendó ver: éste es sólo el tráiler de la película "14 kilómetros", que ya comentaré cuando la vea.