En el artículo del blog Brunoat.com, AQUÍ, se explica muy bien. Algo de información básica y mi propio punto de vista y experiencia personales, a continuación:
Muhammad Yunus es un economista, banquero (fundador del Banco Grameen) y profesor de universidad de Bangladesh que en 2006 recibió el Premio Nobel de la Paz por desarrollar el concepto de microcrédito.
Ha escrito un pequeño libro titulado "¿Es posible acabar con la pobreza?", editado por la Universidad Complutense de Madrid.
Por explicarlo en breves palabras: los microcréditos son, como su propio nombre indica, pequeños créditos que se conceden habitualmente a personas de países en vías de desarrollo que, o bien no reúnen los requisitos suficientes para poder solicitar un crédito "normal" a un banco "normal", o bien podrían solicitarlo pero bajo condiciones abusivas.
Kiva es una plataforma de microcréditos que se fundó en 2005, y en la actualidad cuenta con más de 500.000 prestamistas. Se han movido 208 millones en préstamos, con un índice de devoluciones del 98,71%. Los prestamistas son ciudadanos "normales", como tú o como yo, que dan pequeños créditos (a partir de 25$) a una persona o grupo de personas que solicitan una determinada cantidad para un proyecto o negocio. Éste puede estar relacionado con el sector agrícola, de transportes, ventas al por menor... como podéis ver AQUÍ.
La cantidad total del crédito que solicitan no suele ser muy elevada. Por poner algunos ejemplos de préstamos que hice y ya me han devuelto (la cifra es el crédito total que pedían; yo puse 25$ para cada uno):
- 800$: Una chica de 21 años de Ecuador para comprar semillas.
- 1.025$: Un grupo de mujeres de unos 35 años de Mali, para compra-venta de bienes diversos.
- 400$: Una mujer de 36 años de Vietnam, con cuatro hijos que van a la escuela primaria y secundaria, y cuya fuente de ingresos se basa en la ganadería. Solicitó el préstamo para comprar alimento para sus cerdos.
La primera vez que leí sobre esta plataforma de microcréditos online, el año pasado, fue en una fuente para mí más que fiable. Pero quería probarlo por mí misma antes de divulgarlo, así que eso hice: tres préstamos de 25$ a tres proyectos totalmente distintos, de los cuales dos ya lo han devuelto completamente, y el tercero va por un 60%.
Obviamente no todo es jauja, y no el 100% de los préstamos son devueltos (de media hasta el momento, un 98,75%). Para eso hay algunos índices de "fiabilidad" de cada persona o grupo que solicita el crédito. Pero que uno de cada 50 préstamos nos falle, ¿qué puede suponer? ¿Que "perdamos" 20$ al año? Considerémoslo una donación. Todo lo demás, es dinero que va y vuelve. Insisto: Que va, sirve para algo, y vuelve.
No digo que pongamos ahí todos nuestros ahorros, ni muchísimo menos. Eso es algo personal que cada cual tendrá que valorar por sí mismo; pero lo que sí me resulta molestamente incomprensible es que tengamos dinero en nuestras cuentas bancarias... iba a decir cogiendo polvo, ¡pero no! Ni siquiera está cogiendo polvo. Está siendo movido por las manos de los debidos "expertos" banqueros, economistas y especuladores de turno que mágicamente harán que se multiplique (llevándose ellos el beneficio, evidentemente).
Estamos tan acostumbrados a haber oído hablar de ello desde pequeños que hace falta parase un poco y dar un par de pasos atrás para poder preguntarse: ¿no es raro que el dinero, por sí mismo, pueda crear más dinero?
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Si tienes cualquier duda, reparo, objeción o motivo de desconfianza, no te lo guardes: COMÉNTALO, y lo comentaremos.






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