9 jul 2010

Veinte hombres y un pulpo

Ojalá hubiera podido fotografiar lo que he visto esta mañana desde el fondo de la sala de mi lugar de trabajo:

Más de veinte "homo sapiens", la mayoría con camisa y corbata (detalle sin especial relevancia, sólo lo comento por aportar un plus de humor o ironía para aquéllos que, queriendo o sin querer, asocien esta vestimenta a un no-bajo nivel intelectual) sin despegar la mirada de una pantalla de televisión en la que podía verse a un cefalópodo yendo y viniendo de una caja de plástico transparente con una bandera a otra caja de plástico transparente con otra bandera, cuyo contenido era exactamente el mismo: un mejillón.

¿El título de la imagen podría ser...?

Mi opinión ante la postura de tantos millones de españoles ante el fútbol en general, y la Copa Mundial en particular, para otra ocasión. Hoy sólo quería contar esta anécdota, que podría completar con la indignación de alguna compañera de trabajo a la que más de una vez, al opinar sobre dicho deporte, le han respondido: "¡Pero si las mujeres no entendéis de fútbol!"; y ahora veía a tanta gente pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer un octópodo.
( Aclarar que no rescato de la anécdota a a las mujeres; en esto de la igualdad de géneros, al igual que en tantas otras cosas, siempre nos igualamos primero en lo peor. Por eso cada día hay más mujeres que fuman, más mujeres fanáticas del fútbol, más mujeres militares...)

(Para los que no comprendan de qué va la historia: el famoso pulpo Paul ya tiene su espacio en la Wikipedia.)

¡Vamos por buen camino!

6 comentarios:

Alberto dijo...

Triste. El problema del "entretenimiento" es ese, tener una chorradita en la que pensar y vivir emociones prestadas y poder "pasar de rollos que me traen sin cuidado". Y precisamente una mujer que tenía hasta hace un rato por una de las últimas anarquistas me ha preguntado si lo de tener pensado ir al cine durante la final lo hacía "por provocar" o "para ir de listo". Y mientras pendientes del pulpo.

Anónimo dijo...

Teniendo en cuenta que hay varios relatos de ciencia ficción en que un cefalópodo aparece como una forma de vida inteligente y superior a la humana, no es tan grave. Tal vez el famosos pulpo Paul no es más que una primera lección de alguna forma de vida extraterrestre para que vayamos aprendiendo cuales son las verdaderas especies racionales del planeta . . . y saben que nada más efectivo para llegar a millones de personas que el fútbol. En otras épocas hubieran sido gladiadores, que más da . . . Lo positivo del tema es que cualquier deporte, por alienante que pueda parecer, y para algunos incluso aburrido, es la expresión de la capacidad de jugar del ser humano, y siempre será un buen sustituto de las guerras. De ahí a transformalo en el centro de la propia vida, ya van unos cuantos pasos, y lo único que viene a demostrar es lo vacias que deben estar esas vidas para hacer de la observación de un juego, que no su práctica, el centro de su existencia . . .

Iderina dijo...

Totalmente de acuerdo en que no tiene nada que ver el juego con la observación del juego; y que una cosa es disfrutar de la observación de un deporte igual que podemos disfrutar de un espectáculo de danza, donde se ven bastante desarrolladas determinadas capacidades humanas, que transformarlo en el centro de la propia vida.

Lo de que sea un buen "sustituto" para las guerras, podría verlo bien pero pienso que no tiene nada que ver una cosa con la otra. Como si propusiéramos que un campeonato mundial de ajedrez sustituyese los conflictos bélicos; sería estupendo, pero que haya una cosa no quita ni tiene que ver con la existencia de la otra.

Y por último, la teoría extraterrestre... no sé qué contestar, porque no sé exactamente qué es lo que se está planteando. ¿Que ese pulpo es un extraterrestre? ¿Un enviado de alguna especie extraterrestre? ¿Con qué objetivo, cuya misión es cuál? La mediatización de este pulpo no va a hacer que tengamos más respeto por ese animal, disminuya el consumo de este cefalópodo en las marisquerías -incluso me atrevería a afirmar que podría aumentarlo-.
Dudo que mucha gente se haya planteado posibles porqués razonables -aunque no se puedan demostrar, como las teorías extraterrestres- para intentar explicar que haya acertado en la mayoría de (que no todos) los partidos. Simplemente es así, acapara aún más mi atención, hace que tenga un tema de conversación más a la hora de hablar con los conocidos pero que me permita evitar pensar en cosas que puedan ser algo más importantes que todo el circo que hay montado alrededor del fútbol (que es lo que me disgusta, no el deporte en sí mismo).

Nekovidal dijo...

Como cuando se filtra agua, depende del tamaño del filtro que se use: se puede ver como la actitud de una especie alienada, o como que es mejor que se canalice la, por ahora, necesidad de identificación con un clan o tribu, y siempre será mejor hacerlo así que mediante nacionalismos, xenofobia o guerras. Si pensamos que hemos vivido de esa manera, amedrentados ante lo exterior y refugiados en nuestra tribu durante decenas de miles de años, sin salir de nuestra comarca, la visión es mucho más positiva. Es otra de las tantas expresiones del poder de abstración de nuestra mente, con todo lo positivo y negativo que conlleva . . . y podemos mejorarlo comprendiéndolo, pero no sufriendo por ello . . .
Nekovidal

Mayo Antonio dijo...

Es otra afición, a mi manera de ver no da ni siquiera el pequeño entrenamiento mental de los videojuegos o algunos programas de TV, pero tampoco quita tanto tiempo.

Creo que más bien somos los espectadores los que nos vemos obligados a adaptarnos a los medios (que a su vez responden a otros intereses).
Estarán unos días sin informarnos de alguna que otra marrullería que estén planeando los políticos y compañía y ya está.

Si la felicidad de que te toque la lotería dura tres meses apenas, supongo que este júbilo tiene las horas contadas, aunque sea distinto por ser de carácter colectivo.

Y sobre el pulpo, no creo que tenga nada que ver con que se discrimine a la mujer, simplemente se ha convertido en el "profeta" con tentáculos :)

Iderina dijo...

No es que quite mucho tiempo (según para quién, porque para aquellas personas cuyo principal y casi único tema de conversación es éste…) sino la atención que quita, desviándolo de cualquier otro tema que podría ser más importante.

Y no digo que el pulpo Paul tenga nada que ver o haya influenciado lo más mínimo en el tema de la discriminación de la mujer en los ámbitos futboleros. Sólo digo que es muy paradójico que aquellos hombres que tienden a excluir de este mundo a las mujeres con ese tipo de comentarios, muy probablemente eran de los que más atención prestaban a lo que hacía o dejaba de hacer el pulpo.

Sobre la relación medios-espectadores hablaré en el próximo post.