Película-reportaje sobre las vidas de siete niños de Jerusalén y alrededores grabado entre 1997 y 2001. Los entrevistan y se ve cómo es su vida cotidiana, algo de su familia, su opinión sobre el conflicto palestino-israelí...
No tiene un final feliz ni triste, porque aún no hemos llegado al final. No es muy esperanzador ni desesperanzador. Me gusta porque es sencillamente un retrato de la realidad, desde puntos de vista muy distintos que son, en parte, reflejo de las posturas de los adultos.
Y varios años después, en verano de 2004 (aún no tiene subtítulos en español)...
24 abr 2012
11 mar 2012
Kony 2012
Llevo dos días leyendo, discutiendo y escribiendo tanto sobre este tema que ahora mismo estoy saturada. Pero no quiero posponer más la publicación de un post sobre este tema, ya que es ahora "de actualidad". Aunque no escriba mucho de mi propia cosecha, por lo menos quiero dejar enlazadas algunas webs con los distintos puntos de vista, debates y discusiones...
Para los que aún no estén entereados (aunque ya será difícil, visto el número de reproducciones en Youtube, retweets, seguidores en Facebook, etc.), aquí está el famoso vídeo:
Confieso que al principio tuve la reacción que supongo que ha debido de tener más del 99% de la población: mucha fuerza, alegría y entusiasmo.
Luego uno va descubriendo críticas y que no todo es tan fácil, simple ni maravilloso (¿quién fue tan iluso de creerlo?). Este artículo de José Miguel Calatayud creo que es de los que más merecen la pena leerse: http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/03/kony-2012.html
Aquí hay respuestas de Invisible Children a varias de las críticas que ha recibido (la web sólo está disponible en inglés): http://s3.amazonaws.com/www.invisiblechildren.com/critiques.html
A día de hoy me inclino a pensar que a pesar de todo, esto es, a pesar de que el spot sea simplista, a pesar de que pueda haber "intereses ocultos" de EEUU para participar en esto, a pesar de que demonizar a un solo hombre como si arrestarlo fuera a solucionarlo todo pueda calificarse de americanada infantiloide (con el debido respeto a la América no-estadounidense) en la que se vaya "a la caza del malo"... a pesar de todo, la campaña tiene más puntos positivos que negativos.
Tales como que la gente vea o crea que uniéndose y apoyando una causa común, tenemos poder para influir y presionar gobiernos para que actúen de un modo u otro; que veamos el potencial de Internet como herramienta para este tipo de movimientos; o la (espero que no remota) posibilidad de que a alguna de esas miles de personas que hasta ahora no se habían preocupado por la existencia de niños soldados u otros problemas del mundo empiecen a desarrollar algo de conciencia o empatía humanitaria...
Por cierto, quiero añadir que me ha sorprendido (bueno, por desgracia, en realidad a estas alturas no) el aluvión de críticas al artículo que he mencionado antes. Más que el hecho de que haya tenido muchas críticas negativas, me refiero al contenido y la forma de las mismas. Muy pocas constructivas, apenas argumentadas, muchas veces atacando al autor...
¿Cuándo demonios vamos a aprender a escuchar, dialogar y hacer uso esa virtud llamada humildad tan poco desarrollada entre los habitantes de nuestro país?
Para los que aún no estén entereados (aunque ya será difícil, visto el número de reproducciones en Youtube, retweets, seguidores en Facebook, etc.), aquí está el famoso vídeo:
Confieso que al principio tuve la reacción que supongo que ha debido de tener más del 99% de la población: mucha fuerza, alegría y entusiasmo.
Luego uno va descubriendo críticas y que no todo es tan fácil, simple ni maravilloso (¿quién fue tan iluso de creerlo?). Este artículo de José Miguel Calatayud creo que es de los que más merecen la pena leerse: http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/03/kony-2012.html
Aquí hay respuestas de Invisible Children a varias de las críticas que ha recibido (la web sólo está disponible en inglés): http://s3.amazonaws.com/www.invisiblechildren.com/critiques.html
A día de hoy me inclino a pensar que a pesar de todo, esto es, a pesar de que el spot sea simplista, a pesar de que pueda haber "intereses ocultos" de EEUU para participar en esto, a pesar de que demonizar a un solo hombre como si arrestarlo fuera a solucionarlo todo pueda calificarse de americanada infantiloide (con el debido respeto a la América no-estadounidense) en la que se vaya "a la caza del malo"... a pesar de todo, la campaña tiene más puntos positivos que negativos.
Tales como que la gente vea o crea que uniéndose y apoyando una causa común, tenemos poder para influir y presionar gobiernos para que actúen de un modo u otro; que veamos el potencial de Internet como herramienta para este tipo de movimientos; o la (espero que no remota) posibilidad de que a alguna de esas miles de personas que hasta ahora no se habían preocupado por la existencia de niños soldados u otros problemas del mundo empiecen a desarrollar algo de conciencia o empatía humanitaria...
Por cierto, quiero añadir que me ha sorprendido (bueno, por desgracia, en realidad a estas alturas no) el aluvión de críticas al artículo que he mencionado antes. Más que el hecho de que haya tenido muchas críticas negativas, me refiero al contenido y la forma de las mismas. Muy pocas constructivas, apenas argumentadas, muchas veces atacando al autor...
¿Cuándo demonios vamos a aprender a escuchar, dialogar y hacer uso esa virtud llamada humildad tan poco desarrollada entre los habitantes de nuestro país?
Va de...
cambio,
derechos humanos,
medios de comunicación,
mundo,
vídeo
1 mar 2012
Los peces de ciudad
Qué cosas andaba yo escribiendo hace un año...
Los peces de ciudad
en sus acuarios
bostezan y se empujan
No saben ni quieren dar
promesas de amor
palabras de debilidad
Ellos, los peces de ciudad
Ellos, los que están tras el cristal
Ellos, a los que nadie querría pintar
Ellos
Ellos también se merecen el mar.
Necesito más cristales
a través de los cuales ver el mundo
He cambiado de gafas varias veces
pero apenas su graduación
No puedo seguir contando miopías
quiero contar riopías, sortías, emocías
Cambiar de escala, de prisma
Arrancarme el cuerpo y pedir uno nuevo
o ya usado, pero distinto al menos
Un cerebro diferente
en el que pueda introducir mi alma
y ver qué tal.
Hola, ¿qué tal?
Empezar a descascarillarme
como no lo haría
una muñeca exiliada en Siberia
Coger el tren y despertarme en otra vida
Pero con billete de vuelta, ¿eh?
Quizá por eso nunca llegas lejos
Te alejas, sí; pero no llegas
Nunca llegas.
Los peces de ciudad
en sus acuarios
bostezan y se empujan
No saben ni quieren dar
promesas de amor
palabras de debilidad
Ellos, los peces de ciudad
Ellos, los que están tras el cristal
Ellos, a los que nadie querría pintar
Ellos
Ellos también se merecen el mar.
Necesito más cristales
a través de los cuales ver el mundo
He cambiado de gafas varias veces
pero apenas su graduación
No puedo seguir contando miopías
quiero contar riopías, sortías, emocías
Cambiar de escala, de prisma
Arrancarme el cuerpo y pedir uno nuevo
o ya usado, pero distinto al menos
Un cerebro diferente
en el que pueda introducir mi alma
y ver qué tal.
Hola, ¿qué tal?
Empezar a descascarillarme
como no lo haría
una muñeca exiliada en Siberia
Coger el tren y despertarme en otra vida
Pero con billete de vuelta, ¿eh?
Quizá por eso nunca llegas lejos
Te alejas, sí; pero no llegas
Nunca llegas.
Islandia (alegría)
Sólo una canción y vídeo alegre, de los contagiosos...
Leí en http://www.disenosocial.org/ (échadle un vistazo, que tiene cosas interesantes) que así es como se siente un islandés tras haber metido entre rejas a políticos y empresarios corruptos... jaja.
Leí en http://www.disenosocial.org/ (échadle un vistazo, que tiene cosas interesantes) que así es como se siente un islandés tras haber metido entre rejas a políticos y empresarios corruptos... jaja.
17 feb 2012
Israel y Palestina (II)
Hebrón
Hebrón, con más de 160.000 habitantes, es la ciudad más poblada de Cisjordania. Es uno de los ejemplos más significativos como lugares de tensión del conflicto palestino-israelí, debido entre otras cosas a la presencia de asentamientos israelíes tanto en los alrededores (Kiryat Arba) como en la misma ciudad. Es una ciudad de importancia histórica y religiosa tanto para los judíos como para los cristianos y los musulmanes, ya que en ella se encuentra la llamada "Tumba de los Patriarcas".
La ciudad fue dividida en dos partes en 1997: H1 y H2. H1, poblada por 120.000 ciudadanos palestinos, quedó bajo control de la autoridad palestina; y H2, poblada por 30.000 palestinos, bajo mandado israelí. En H2 encontramos a día de hoy un asentamiento de unos 500 judíos, protegidos por cerca de 5.000 soldados israelíes. En esta parte de la ciudad, los derechos civiles de los ciudadanos palestinos no se respetan de manera sistemática, casi "por norma".
Para empezar, H2 está separada de H1 por medio de "checkpoints" o sencillamente muros de hormigón que nos podemos ir encontrando mientras caminamos por H1.
Cada vez que alguien quiere pasar por uno de esos checkpoints tiene que ir debidamente documentado, y aún así puede tener problemas.
En nuestro caso, al ser un grupo mayoritariamente internacional, no nos pusieron ninguna pega para acceder (a lo largo de mi estancia allí me di cuenta de la preocupación que tienen, tanto israelíes como palestinos, por su "imagen" en el mundo exterior), aunque aún así luego había calles por las que estaba estrictamente prohibido pasar para todo aquél que no fuese judío o israelí.
Nada más entrar vimos esta calle desolada. Antes era una calle llena de comercios, que a día de hoy han sido cerrados. Esto es algo que ha sucedido no sólo con los comercios de la zona H2, sino también con aquéllos de H1 que se encontraban "demasiado" cerca del asentamiento israelí.
En H2, por ejemplo, los ciudadanos palestinos tienen prohibido utilizar cualquier tipo de vehículos. Uno de los coordinadores del workcamp, que anteriormente había estado trabajando en esta zona de Hebrón nos contó que en ocasiones, cuando no hay mucha gente presente, había presenciado intentos de atropellos intencionados (por un colono concreto, no es que fuera una "práctica habitual"; pero sí quedaba impune). La presencia militar, omnipresente en todo este país, aquí se hacía aún más evidente.
Otro problema son las expropiaciones de tierra que se han producido. Los ciudadanos palestinos tienen la posibilidad de acceder a sus terrenos sólo una o dos veces al año, siendo así evidentemente imposible cultivar o utilizarlas para nada. En ocasiones han intentado colarse a través de agujeros, pero las cámaras de vigilancia hacen que no sea una práctica muy recomendable. Sí que ha habido, en cambio, colonos judíos que se han colado para cortar árboles plantados en esta tierra o causar otro tipo de destrozos; quedando nuevamente impunes.
En ocasiones se habían producido incendios en casas palestinas y ninguna ambulancia o coche de bomberos israelí acudió a socorrer, pese a encontrarse muy cerca de dicho lugar. Colonos que se dedica(ba)n a abrir agujeros en tanques de agua palestinos, otros que se dedican a tirar piedras, basura u orines a las calles vecinas de H1 (por eso hay enrejados horizontales que cubren las calles), otros que de forma "legal" (ofreciendo sumas de dinero por su compra) o ilegal (sencillamente entrando en las casas) intentan ocupar casas limítrofes entre H1 y H2... los ejemplos son innumerables.
También oí que el gobierno israelí (quien, de hecho, es el que construye los edificios de los nuevos asentamientos -el caso de Hebrón, en el que el asentamiento se encuentre dentro de la ciudad, es poco común-) ofrece estas casas a precios muy bajos, por lo que inmigrantes rusos, por ejemplo, deciden irse a vivir a estos lugar. Al decir "inmigrantes rusos" me refiero a judíos rusos que nada más llegar a Israel reciben automáticamente la nacionalidad y pasan a ser ciudadanos de este país, claro.
De todos modos, al menos en Hebrón eso no parece ser lo más común. Uno de estos judíos ultraortodoxos fue Baruch Goldstein, un médico (qué ironía) que en 1994 entró en la mezquita de Ibrahim en Hebrón y empezó a disparar indiscriminadamente a musulmanes que estaban rezando, matando a 29 e hiriendo a más de 120. Este hecho, aunque fue condenado tanto por las autoridades palestinas como por las israelíes (que ordenaron derribar un mausoleo que le construyeron gente de la rama más radical judía, que lo consideran un mártir), fue otro grano de arena más que dificultó el proceso de paz y que tuvo como respuesta más ataques violentos por parte de algunos palestinos contra ciudadanos israelíes.
A raíz de esta masacre, además de separar en dos partes (una musulmana y otra judía) la Tumba de los Patriarcas, se creó un organismo internacional llamado TIPH (Temporary International Presence in Hebron). Durante nuestra visita tuvimos ocasión de ver a dos de estos "observadores", cuya función se supone que es promover la seguridad, la paz y el desarrollo económico en esta zona, denunciando casos de abusos o asegurándose de que los proyectos financiados por países occidentales se lleven a cabo correctamente.
Sin ánimo de caer en una crítica gratuita, dado que no tengo una solución mágica ni alternativa, he de decir que en general este organismo no parecía ser muy bien acogido. Los colonos judíos evidentemente no aceptan su presencia; y en general los ciudadanos palestinos no ven que su presencia resulte en una mejora de su situación. Personalmente, y a simple vista, me cuesta creer cómo llevando uniformes llamativos vayan a tener muchas probabilidades de presenciar injusticias para luego denunciarlas (si esas denuncias llegarían siquiera luego a algún sitio es otro tema de discusión); poca gente se atreve a "portarse" y quedar mal de forma evidente ante ojos internacionales.
Para seguir, he leído que sus miembros rotan cada pocos meses, generalmente no llegando su estancia ni al año de duración. Esto, evidentemente, genera muy poca estabilidad y continuidad en el organismo.
Pude oír de boca del coordinador de nuestro workcamp, que ha trabajado con varios organismos internacionales, que estaba harto de la actitud de muchos extranjeros que llegaban con actitud prepotente, dando órdenes y creyendo saber mucho de todo. La verdad es que no me sorprendió y me parece una actitud muy típica occidental, aunque nunca había oído a nadie que la hubiera vivido y sufrido en primera persona.
Para finalizar, y por no extenderme mucho más hoy, otro ejemplo de cómo la segregación llega a extremos casi absurdos por no decir tristes, como esta calle separada en dos partes (la ancha es el lado israelí).
Hebrón, con más de 160.000 habitantes, es la ciudad más poblada de Cisjordania. Es uno de los ejemplos más significativos como lugares de tensión del conflicto palestino-israelí, debido entre otras cosas a la presencia de asentamientos israelíes tanto en los alrededores (Kiryat Arba) como en la misma ciudad. Es una ciudad de importancia histórica y religiosa tanto para los judíos como para los cristianos y los musulmanes, ya que en ella se encuentra la llamada "Tumba de los Patriarcas".
La ciudad fue dividida en dos partes en 1997: H1 y H2. H1, poblada por 120.000 ciudadanos palestinos, quedó bajo control de la autoridad palestina; y H2, poblada por 30.000 palestinos, bajo mandado israelí. En H2 encontramos a día de hoy un asentamiento de unos 500 judíos, protegidos por cerca de 5.000 soldados israelíes. En esta parte de la ciudad, los derechos civiles de los ciudadanos palestinos no se respetan de manera sistemática, casi "por norma".
Para empezar, H2 está separada de H1 por medio de "checkpoints" o sencillamente muros de hormigón que nos podemos ir encontrando mientras caminamos por H1.
| Uno de los checkpoints (puestos de control) que separan H1 de H2. |
| Muro de hormigón que separa una de muchas calles entre H1 y H2. |
Cada vez que alguien quiere pasar por uno de esos checkpoints tiene que ir debidamente documentado, y aún así puede tener problemas.
En nuestro caso, al ser un grupo mayoritariamente internacional, no nos pusieron ninguna pega para acceder (a lo largo de mi estancia allí me di cuenta de la preocupación que tienen, tanto israelíes como palestinos, por su "imagen" en el mundo exterior), aunque aún así luego había calles por las que estaba estrictamente prohibido pasar para todo aquél que no fuese judío o israelí.
Nada más entrar vimos esta calle desolada. Antes era una calle llena de comercios, que a día de hoy han sido cerrados. Esto es algo que ha sucedido no sólo con los comercios de la zona H2, sino también con aquéllos de H1 que se encontraban "demasiado" cerca del asentamiento israelí.
| Calle desierta en H2 nada más cruzar uno de los checkpoints desde H1. |
| Comercios cerrados. |
| H1, antiguo mercado de pollos. Al fondo, pared de hormigón que separa H1 de H2. |
En H2, por ejemplo, los ciudadanos palestinos tienen prohibido utilizar cualquier tipo de vehículos. Uno de los coordinadores del workcamp, que anteriormente había estado trabajando en esta zona de Hebrón nos contó que en ocasiones, cuando no hay mucha gente presente, había presenciado intentos de atropellos intencionados (por un colono concreto, no es que fuera una "práctica habitual"; pero sí quedaba impune). La presencia militar, omnipresente en todo este país, aquí se hacía aún más evidente.
Otro problema son las expropiaciones de tierra que se han producido. Los ciudadanos palestinos tienen la posibilidad de acceder a sus terrenos sólo una o dos veces al año, siendo así evidentemente imposible cultivar o utilizarlas para nada. En ocasiones han intentado colarse a través de agujeros, pero las cámaras de vigilancia hacen que no sea una práctica muy recomendable. Sí que ha habido, en cambio, colonos judíos que se han colado para cortar árboles plantados en esta tierra o causar otro tipo de destrozos; quedando nuevamente impunes.
| Terrenos de ciudadanos palestinos vallados y cercados. |
| Casa limítrofe entre H1 y H2, que ha intentado ser comprada y ocupada en varias ocasiones. |
| Tanque de agua en la azotea de una casa limítrofe entre H1 y H2 con un agujero. |
| Azotea de una casa en zona limítrofe entre H1 y H2, con un puesto de observación militar al fondo. |
| Enrejado y puesto de observación militar, desde una calle de H1. |
¿Qué clase de gente vive en estos asentamientos ilegales? Incluso ciudadanos israelíes están de acuerdo en que nadie en su sano juicio se le ocurriría venir a vivirse a un lugar así. Muchos de ellos son judíos ultraortodoxos (radicales) que, por sus creencias religiosas, creen que tienen derecho a vivir en esta tierra y son los palestinos los que deberían ser totalmente expulsados. Éstos son los que tiran piedras o están constantemente causando problemas a los ciudadanos árabes, claro está, y ése es el problema, con el beneplácito por parte de las autoridades políticas o militares. Radicales los hay en todas partes y nadie puede hacerse "responsable" de todos sus actos; pero sí de decidir cómo responder a ellos.
| Pintadas en H2. |
De todos modos, al menos en Hebrón eso no parece ser lo más común. Uno de estos judíos ultraortodoxos fue Baruch Goldstein, un médico (qué ironía) que en 1994 entró en la mezquita de Ibrahim en Hebrón y empezó a disparar indiscriminadamente a musulmanes que estaban rezando, matando a 29 e hiriendo a más de 120. Este hecho, aunque fue condenado tanto por las autoridades palestinas como por las israelíes (que ordenaron derribar un mausoleo que le construyeron gente de la rama más radical judía, que lo consideran un mártir), fue otro grano de arena más que dificultó el proceso de paz y que tuvo como respuesta más ataques violentos por parte de algunos palestinos contra ciudadanos israelíes.
| Tumba de los Patriarcas, desde el lado judío. |
![]() |
| Observadores de TIPH en Hebron, fotografía de su web oficial: www.tiph.org |
Para seguir, he leído que sus miembros rotan cada pocos meses, generalmente no llegando su estancia ni al año de duración. Esto, evidentemente, genera muy poca estabilidad y continuidad en el organismo.
Pude oír de boca del coordinador de nuestro workcamp, que ha trabajado con varios organismos internacionales, que estaba harto de la actitud de muchos extranjeros que llegaban con actitud prepotente, dando órdenes y creyendo saber mucho de todo. La verdad es que no me sorprendió y me parece una actitud muy típica occidental, aunque nunca había oído a nadie que la hubiera vivido y sufrido en primera persona.
Para finalizar, y por no extenderme mucho más hoy, otro ejemplo de cómo la segregación llega a extremos casi absurdos por no decir tristes, como esta calle separada en dos partes (la ancha es el lado israelí).
16 feb 2012
Alguien
(1969 - En cualquier ciudad)
"En una esquina, ante el semáforo rojo, alguien traga fuego, alguien lava parabrisas, alguien vende toallitas de papel, chicles, banderitas y muñecas que hacen pipí. Alguien escucha el horóscopo por radio, agradecido de que los astros se ocupen de él. Caminando entre los altos edificios, alguien quisiera comprar silencio o aire, pero no le alcanzan las monedas. En un cochino suburbio, entre los enjambres de moscas de arriba y los ejércitos de ratas de abajo, alguien alquila una mujer por tres minutos: en un cuartucho de burdel es violador el violado, mejor que si lo hiciera con una burra en el río. Alguien habla solo ante el teléfono, después de colgar el tubo. Alguien habla solo ante el televisor. Alguien habla solo ante la máquina tragamonedas. Alguien riega una maceta de flores de plástico. Alguien sube a un ómnibus vacío, en la madrugada, y el ómnibus sigue estando vacío."
Memoria del fuego: El siglo del viento, Volumen 3
Eduardo Galeano
"En una esquina, ante el semáforo rojo, alguien traga fuego, alguien lava parabrisas, alguien vende toallitas de papel, chicles, banderitas y muñecas que hacen pipí. Alguien escucha el horóscopo por radio, agradecido de que los astros se ocupen de él. Caminando entre los altos edificios, alguien quisiera comprar silencio o aire, pero no le alcanzan las monedas. En un cochino suburbio, entre los enjambres de moscas de arriba y los ejércitos de ratas de abajo, alguien alquila una mujer por tres minutos: en un cuartucho de burdel es violador el violado, mejor que si lo hiciera con una burra en el río. Alguien habla solo ante el teléfono, después de colgar el tubo. Alguien habla solo ante el televisor. Alguien habla solo ante la máquina tragamonedas. Alguien riega una maceta de flores de plástico. Alguien sube a un ómnibus vacío, en la madrugada, y el ómnibus sigue estando vacío."
Memoria del fuego: El siglo del viento, Volumen 3
Eduardo Galeano
25 ene 2012
Israel y Palestina (I)
¿Por dónde empezar?
En diciembre pasé cerca de 20 días en esas tierras (la mayor parte del tiempo en Palestina). Unos días en Jerusalén por mi cuenta, y casi dos semanas en un workcamp (campamento mezcla de voluntariado y programa intercultural) organizado por IPYL (International Palestinian Youth League) en Belén, con alguna que otra visita a otras ciudades importantes.
El objetivo del campamento no era tanto la ayuda puntual que pudiéramos ofrecer limpiando escombros o caminos para senderistas, como empaparnos de la realidad, de la situación y de la vida en ese rincón del planeta para luego difundir la información a nuestra vuelta.
En el workcamp participaron voluntarios de todas partes del mundo (Francia, Italia, Irlanda, Canadá, Suecia, Japón, México, Bélgica) y cinco o seis locales palestinos. La proporción de buena gente y personalidades interesantes era increíblemente alta en comparación con "entornos normales"; y lo mismo puedo decir de los estudiantes israelíes con los que me alojé en Jerusalén, con los que contacté a través de la web Couchsurfing. Definitivamente, a nivel personal no podría haber tenido más suerte con las personas a las que conocí.
Esto no pretende ser un artículo de Wikipedia. Será una mezcla de lo que vi, oí y viví desde un punto de vista personal para todos aquéllos que tengan interés en saber cómo fue mi viaje y sobre todo y más importante, cuál es la situación y qué cosas están sucediendo en ese pequeño territorio de Oriente Medio.
Para empezar y para los que no sepan nada sobre el conflicto, un documental histórico básico (éste, como cualquiera que encontréis en Youtube) es imprescindible para tener al menos unas nociones mínimas:
Empecemos con el famoso muro. “Valla de separación” o “Muro de Apartheid” son distintos nombres que recibe esta estructura de más de 700 km que empezó a mandar construir el gobierno de Israel en junio de 2002 y aún está sin terminar.
El muro, que en su mayor parte consiste en una estructura a base de alambradas, y en torno a un 5% en este muro de hormigón de 7 metros de alto que podéis ver en las fotos, rodea el territorio de Cisjordania para separarlo de Israel; pero en vez de estar construido En la frontera, en más de un 80% se encuentra Sobre territorio palestino.
Israel argumenta que comenzó su construcción como respuesta a la oleada de ataques terroristas (sobre todo bombas suicidas) que estaba sufriendo durante la Segunda Intifada (2000-2005) y afirma que el número de los mismos se redujo a casi cero a partir de entonces gracias al muro.
Palestina por su parte afirma que esa disminución no fue debida al levantamiento del muro, sino a una mayor concienciación por parte de la población de que el camino a seguir era el pacifismo, dado que la violencia no podía conducir a nada.
Las consecuencias de la construcción del muro sobre la población palestina se traducen en pérdida de tierras y dificultad de movimiento: dificultad para acceder a atención médica, separación de familias, dificultad para acceder a centros de estudio o trabajo, etc. Hay algunos casos particularmente llamativos, como la ciudad de Qalqilya (podéis buscarla en Gogle maps), que se encuentran completamente rodeadas por el muro y cuyas entradas (siempre vigiladas por soldados israelíes, los únicos con copia de la llave, a los que es necesario enseñar permisos militares para poder salir o entrar) pueden tener un horario de entrada y salida tan limitado como de menos de una hora al día. Podéis imaginar lo que supone eso para casos como una mujer que se ponga de parto, un hombre que sufra un infarto, un incendio, o cualquier otra situación de emergencia que requiera de una ayuda inmediata.
Por parte de la población israelí, una opinión que pude oír es que para ellos, excluyendo de entrada a ultraortodoxos o radicales de cualquier tipo, la destrucción del muro les supondría sentir que vuelven a quedar expuestos a la posibilidad de ataques terroristas. Incluso para personas razonables que estén en contra de semejante segregación, viene a ser como elegir entre dejar de pisar los derechos del vecino, o exponerse a la posibilidad, por remota que sea, que que tú, tu familia o tus amigos, puedan sufrir algún tipo de daño.
El no respeto a los derechos humanos Nunca está justificado. Pero explico esto porque quiero que se entienda que no todos los ciudadanos israelíes son unos bárbaros insensibles que permiten, aceptan y aplauden las medidas que sus gobiernos (ahora mismo de derechas, por cierto) puedan aprobar. No quiero crear o alimentar estereotipos de ningún tipo, ni sobre palestinos ni sobre israelíes.
Y aunque esto seguiría dando mucho más de que hablar, hoy no me quiero extender.
El mes que viene, más.
(Galería de fotos: http://www.flickr.com/photos/workcamp_palestine2011/)
En diciembre pasé cerca de 20 días en esas tierras (la mayor parte del tiempo en Palestina). Unos días en Jerusalén por mi cuenta, y casi dos semanas en un workcamp (campamento mezcla de voluntariado y programa intercultural) organizado por IPYL (International Palestinian Youth League) en Belén, con alguna que otra visita a otras ciudades importantes.
El objetivo del campamento no era tanto la ayuda puntual que pudiéramos ofrecer limpiando escombros o caminos para senderistas, como empaparnos de la realidad, de la situación y de la vida en ese rincón del planeta para luego difundir la información a nuestra vuelta.
En el workcamp participaron voluntarios de todas partes del mundo (Francia, Italia, Irlanda, Canadá, Suecia, Japón, México, Bélgica) y cinco o seis locales palestinos. La proporción de buena gente y personalidades interesantes era increíblemente alta en comparación con "entornos normales"; y lo mismo puedo decir de los estudiantes israelíes con los que me alojé en Jerusalén, con los que contacté a través de la web Couchsurfing. Definitivamente, a nivel personal no podría haber tenido más suerte con las personas a las que conocí.
Esto no pretende ser un artículo de Wikipedia. Será una mezcla de lo que vi, oí y viví desde un punto de vista personal para todos aquéllos que tengan interés en saber cómo fue mi viaje y sobre todo y más importante, cuál es la situación y qué cosas están sucediendo en ese pequeño territorio de Oriente Medio.
Para empezar y para los que no sepan nada sobre el conflicto, un documental histórico básico (éste, como cualquiera que encontréis en Youtube) es imprescindible para tener al menos unas nociones mínimas:
Empecemos con el famoso muro. “Valla de separación” o “Muro de Apartheid” son distintos nombres que recibe esta estructura de más de 700 km que empezó a mandar construir el gobierno de Israel en junio de 2002 y aún está sin terminar.
El muro, que en su mayor parte consiste en una estructura a base de alambradas, y en torno a un 5% en este muro de hormigón de 7 metros de alto que podéis ver en las fotos, rodea el territorio de Cisjordania para separarlo de Israel; pero en vez de estar construido En la frontera, en más de un 80% se encuentra Sobre territorio palestino.
Israel argumenta que comenzó su construcción como respuesta a la oleada de ataques terroristas (sobre todo bombas suicidas) que estaba sufriendo durante la Segunda Intifada (2000-2005) y afirma que el número de los mismos se redujo a casi cero a partir de entonces gracias al muro.
Palestina por su parte afirma que esa disminución no fue debida al levantamiento del muro, sino a una mayor concienciación por parte de la población de que el camino a seguir era el pacifismo, dado que la violencia no podía conducir a nada.
Las consecuencias de la construcción del muro sobre la población palestina se traducen en pérdida de tierras y dificultad de movimiento: dificultad para acceder a atención médica, separación de familias, dificultad para acceder a centros de estudio o trabajo, etc. Hay algunos casos particularmente llamativos, como la ciudad de Qalqilya (podéis buscarla en Gogle maps), que se encuentran completamente rodeadas por el muro y cuyas entradas (siempre vigiladas por soldados israelíes, los únicos con copia de la llave, a los que es necesario enseñar permisos militares para poder salir o entrar) pueden tener un horario de entrada y salida tan limitado como de menos de una hora al día. Podéis imaginar lo que supone eso para casos como una mujer que se ponga de parto, un hombre que sufra un infarto, un incendio, o cualquier otra situación de emergencia que requiera de una ayuda inmediata.
Por parte de la población israelí, una opinión que pude oír es que para ellos, excluyendo de entrada a ultraortodoxos o radicales de cualquier tipo, la destrucción del muro les supondría sentir que vuelven a quedar expuestos a la posibilidad de ataques terroristas. Incluso para personas razonables que estén en contra de semejante segregación, viene a ser como elegir entre dejar de pisar los derechos del vecino, o exponerse a la posibilidad, por remota que sea, que que tú, tu familia o tus amigos, puedan sufrir algún tipo de daño.
El no respeto a los derechos humanos Nunca está justificado. Pero explico esto porque quiero que se entienda que no todos los ciudadanos israelíes son unos bárbaros insensibles que permiten, aceptan y aplauden las medidas que sus gobiernos (ahora mismo de derechas, por cierto) puedan aprobar. No quiero crear o alimentar estereotipos de ningún tipo, ni sobre palestinos ni sobre israelíes.
Y aunque esto seguiría dando mucho más de que hablar, hoy no me quiero extender.
El mes que viene, más.
(Galería de fotos: http://www.flickr.com/photos/workcamp_palestine2011/)
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6 ene 2012
El juego de la muerte / Le Jeu de la Mort
Uno de los documentales más interesantes que he visto en mucho tiempo.
Nueva (2009) versión del experimento de Milgram (http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram) en la que un grupo de concursantes participa en un programa televisivo en el que deben realizar descargas eléctricas a otro compañero cada vez que éste falla una pregunta.
Los resultados son acojonantes. Que nos sirva para pensar sobre lo difícil y a la vez importantísimo que es saber decir “No”.
Y si no nos han enseñado, habrá que aprender.
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One of the most interesting documentaries that I have seen in a long time.
New (2009) version of Milgram experiment (http://en.wikipedia.org/wiki/Milgram_experiment), in which a group of contestants participate in a television game show where they have to administer electric shocks to other contestant as punishment for incorrect answers.
The results are terrific. This should make us think about how hard and at the same important is to know when to say “No”. And if we haven't been taught, let's learn.
(Unfortunately as for now the documentary is only available in French and Spanish.)
Nueva (2009) versión del experimento de Milgram (http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram) en la que un grupo de concursantes participa en un programa televisivo en el que deben realizar descargas eléctricas a otro compañero cada vez que éste falla una pregunta.
Los resultados son acojonantes. Que nos sirva para pensar sobre lo difícil y a la vez importantísimo que es saber decir “No”.
Y si no nos han enseñado, habrá que aprender.
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One of the most interesting documentaries that I have seen in a long time.
New (2009) version of Milgram experiment (http://en.wikipedia.org/wiki/Milgram_experiment), in which a group of contestants participate in a television game show where they have to administer electric shocks to other contestant as punishment for incorrect answers.
The results are terrific. This should make us think about how hard and at the same important is to know when to say “No”. And if we haven't been taught, let's learn.
(Unfortunately as for now the documentary is only available in French and Spanish.)
6 oct 2011
Derecho al delirio
"Patas arriba. La historia del mundo al revés (1998)
Eduardo Galeano
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo; ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio; porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
Una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.
La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte».
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo.
La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo... en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero."
19 ago 2011
Sin miedo
"No tenemos miedo"
"Nos tienen miedo porque no tenemos miedo"
Literalmente, no tener miedo es de locos. De temerarios. De inconscientes. Y no somos ni lo uno, ni lo otro, ni lo tercero.
Cuando se presume de no tener miedo, se presume de que a pesar de sentir miedo, no dejamos que éste nos controle y nos impida hacer lo que creemos justo y correcto.
Tenemos la suerte de no vivir en Egipto, Líbano o Siria. Salir a la calle en España no supone exponerse a altas probabilidades de recibir un balazo, una paliza mortal o ser un daño colateral más de una bomba. Salir a la calle aquí puede suponer, en determinadas circunstancias y según la resistencia que uno decida oponer, recibir un empujón, tortazo o porrazo.
Para los poco "experimentados" (para todo el mundo, en realidad): lo recomendable es no ir nunca solo, y a ser posible estar con el mayor número de personas posible. Eso siempre aumenta las posibilidades de que haya medios de comunicación o cámaras caseras grabando, y los agentes, más que menos, se cortarán algo antes de ponerse muy violentos.
Dicho esto: en estas circunstancias, es nuestro Deber, nos guste más o menos (a mí tampoco me agradan las grandes multitudes, ni el ruido, ni los gritos: componentes básicos de cualquier manifestación) salir a decir "NO" ante lo que pensemos que no está bien.
No tenemos que unirnos siempre a Todas las manifestaciones, comprometernos con Todas las causas, sacrificar Todo en nuestra vida personal en beneficio del bien mundial. Cada cual puede tener su propio criterio. Pero quedarse en casa Siempre, No. No. No.
Si dejarles un mundo mejor a las próximas generaciones es mucho pedir (no debería serlo), por lo menos no les dejemos uno peor. El que calla, otorga. Y es de sobra sabido que "lo preocupante no es la perversidad de los malvados, sino la indiferencia de los buenos".
No basta con no ser indiferente de pensamiento, también hay que traducirlo en actos. Indignarse y horrorizarse en casa ante las injusticias pero luego no hacer nada... es casi como no hacer nada.
Tomen nota, por favor. Y ante cualquier duda, pregunten.
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